
La vacuna contra la COVID-19 no evita que enfermes, pero sí que mueras
Si una persona inmunizada se enferma, no debes temer ni perder confianza en las fórmulas aprobadas.

El expresidente Martín Vizcarra anunció el último domingo que él y su esposa dieron positivo por COVID-19 y son sintomáticos a pesar de haber sido vacunados. La noticia ha puesto en duda la eficacia de las dosis aprobadas, sin embargo, aquí te explicamos por que no debes temer ni perder la confianza en las vacunas si una persona inmunizada se enferma.
1. Ninguna vacuna es 100% eficaz para prevenir la enfermedad, pero sí la gravedad y la muerte
Todas las vacunas que han sido autorizadas para ser utilizadas en la emergencia han cumplido con los requisitos de eficacia (el mínimo solicitado es de 50%) y seguridad establecidos por las autoridades regulatorias. Quizá el más importante es el de proteger contra la enfermedad grave, contra la COVID-19 que hospitaliza a las personas, la que causa la muerte.
"Desde ese punto de vista, todas son igual de efectivas, prácticamente todas protegen al 100% de formas severas y morir, aunque siempre hay una mínima posibilidad de que se presente algún caso", explicó Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un informe de la BBC.
2. La eficacia de una vacuna mide cuántas personas están a salvo de infectarse por el virus
Los doctores David Spiegelhalter, de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y Anthony Masters, de la Sociedad Real Estadística Británica, propusieron en un artículo publicado en The Guardian una manera de visualizar de qué hablamos cuando nos referimos de la eficacia de las vacunas.
La vacuna contra la COVID-19 prepara el sistema inmunológico para que en caso de infección del virus SARS-Cov-2 se eviten o se reduzcan los síntomas y no haya consecuencias graves para la salud, dice la OMS.
"Imaginen a 100 personas con covid. Una eficacia del 90% significa que de haber recibido la vacuna, solo 10 hubieran enfermado aunque no se gravedad. La eficacia de la vacuna es la reducción relativa del riesgo: sea cual sea tu riesgo, se reduce en un porcentaje si te vacunan".
En cuanto a eficacia, Pfizer ha anunciado 95% y Moderna 94%. Le siguen otras como la rusa Sputnik V con 92%, Sinopharm con 79% o AstraZeneca con 76%, todas muy por encima del mínimo solicitado.
3. Entonces, ¿cómo funcionan las vacunas?
La vacuna contra la COVID-19 prepara el sistema inmunológico para que en caso de infección del virus SARS-Cov-2 se eviten o se reduzcan los síntomas y no haya consecuencias graves para la salud, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Aquellos que igual enfermen, sean asintomáticos o tengan síntomas leves, aún pueden contagiar a otros, aunque las posibilidades disminuyen. "La carga viral de una persona vacunada es mucho menor, así que las posibilidades de infectar a otros también puede que sean menores”, dijo la científica y jefa de la OMS, Soumya Swaminathan.
4. No se sabe cuánto tiempo dura la inmunidad
La ciencia no ha podido descifrar aún por cuánto tiempo una persona inoculada estará protegida de enfermarse en caso se infecte. Lo que se ha observado hasta el momento en diferentes estudios y en los ensayos clínicos es que la respuesta inmunológica dura entre cuatro y seis meses, aunque es posible que sea más.
En esa línea, el epidemiólogo peruano, Mateo Prochazka, explicó que las dosis de refuerzo son un escenario esperable. "Sabemos que habrá necesidad de revacunar en el futuro por dos razones: porque la inmunidad protectora conferida por vacunas puede tener duración limitada y porque nuevas variantes del virus pueden tener escape inmunológico y ser resistentes a las vacunas".
5. Es importante que las personas vacunadas se sigan protegiendo
Por estas razones, los expertos insisten en que, aun después de vacunarse y mientras no tengamos más información, hay que seguir practicando las medidas sanitarias como el uso de la mascarilla y el distanciamiento social.
Recuerda, no estaremos realmente protegidos hasta alcanzar la innunidad de rebaño. "Necesitamos que entre el 70 y 90% de las personas esten vacunadas para que el virus deje de propagarse. Esto se tiene que ver como algo colectivo, no como algo individual", dijo el doctor Ernesto Gozzer, médico salubrista y profesor de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.