Mientras las encuestas muestran una contienda ajustada entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el debate técnico en salud dejó propuestas para enfrentar la crisis sanitaria, pero también interrogantes sobre su viabilidad.
La segunda vuelta presidencial entra en una etapa decisiva. Mientras las encuestas muestran una contienda ajustada entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el debate técnico en salud permitió conocer las propuestas de ambos partidos para enfrentar una crisis sanitaria marcada por hospitales deteriorados, falta de medicamentos, escasez de especialistas y un sistema público debilitado.
El bloque de salud enfrentó a José Recoba, representante de Fuerza Popular, y a Hernando Cevallos, exministro de Salud y vocero de Juntos por el Perú.
Ambos coincidieron en señalar que el sistema sanitario atraviesa una situación crítica. Sin embargo, las diferencias aparecieron rápidamente en la forma de abordar las soluciones.
José Recoba centró su intervención en cuestionar el deterioro del sistema sanitario y responsabilizó a las últimas gestiones por el incremento de la anemia, la crisis hospitalaria y el desabastecimiento de medicamentos. “Hoy nos encontramos frente a una encrucijada. Si continuar con el caos o volver a recuperar el orden que el Perú necesita para sanar (…) En estos cinco años lo único que ha logrado el caos es que haya más anemia, más desnutrición, menos hospitales, más colas, hoy hay medicamentos y EsSalud al borde de la quiebra”, manifesto.
El representante de Fuerza Popular también advirtió sobre las condiciones en las que operan actualmente los establecimientos de salud. “9 de cada 10 establecimientos de salud están en condiciones de abandono, de gran y profundo deterioro, no hay medicamentos, el recurso humano es escaso y está mal considerado”, afirmó durante la transmisión oficial del debate técnico.
Entre las principales propuestas presentadas por Fuerza Popular destacó el fortalecimiento de la telemedicina para ampliar cobertura en regiones alejadas, la implementación de brigadas sanitarias que visiten hogares en zonas vulnerables y un sistema de trazabilidad orientado a identificar casos de anemia y realizar seguimiento a madres gestantes y niños.
“Nosotros vamos a estar mapeando casa por casa, niño por niño, madre gestante con control prenatal”, señaló Recoba.
Asimismo, planteó redireccionar recursos públicos hacia salud y cuestionó el uso de fondos estatales en empresas públicas deficitarias. “Tenemos que financiar lo que ustedes han abandonado, a lo que ustedes le han dado la espalda”, sostuvo dirigiéndose a Cevallos, quien fue ministro de Salud durante el gobierno de Pedro Castillo, gestión de la que Roberto Sánchez también formó parte como ministro.
Las propuestas de Juntos por el Perú
Por parte de Juntos por el Perú, Hernando Cevallos defendió una propuesta centrada en una mayor intervención estatal en salud. Sin embargo, varias de las medidas anunciadas fueron cuestionadas posteriormente por especialistas debido a la falta de sustento técnico, sostenibilidad financiera y mecanismos claros de ejecución.
Durante el debate técnico afirmó que “el Estado debe garantizar la salud porque la salud es un derecho fundamental (…) independientemente de tus posibilidades económicas, la salud debe ser gratuita y de calidad”.
El exministro también propuso fortalecer el sistema nacional de salud, reforzar el primer nivel de atención, impulsar historias clínicas electrónicas y ampliar la telemedicina.
Además, mencionó la necesidad de incrementar el presupuesto sanitario, mejorar la política de medicamentos y expandir los servicios de salud mental mediante más de mil establecimientos especializados.
Sin embargo, especialistas en salud pública advierten que gran parte de las propuestas presentadas por Juntos por el Perú mantienen un carácter principalmente discursivo y en realidad carecen de precisiones sobre financiamiento, capacidad operativa y viabilidad técnica. Algunos expertos incluso señalan que varias de las medidas repiten promesas históricas del sector sin presentar reformas concretas de gestión.
Los cuestionamientos sobre financiamiento en salud
Cabe recordar que otro de los puntos que generó mayor controversia durante la campaña ha sido la propuesta de financiamiento sanitario planteada por Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú.
En declaraciones a Cuarto Poder, Sánchez señaló en su momento que en un eventual gobierno suyo buscaría elevar el gasto en salud hasta el 9% del Producto Bruto Interno (PBI). Su propuesta también contempla fortalecer Redes Integradas de Salud y aumentar la inversión en personal sanitario.
No obstante, la viabilidad de esta propuesta ha sido cuestionada. Algunos críticos consideran que el anuncio responde más a una narrativa electoral que a una proyección fiscal realista, debido al enorme impacto presupuestal que implicaría para las cuentas públicas.
En entrevista con A tu Salud, César Chanamé, especialista en políticas públicas y exviceministro de Salud, señaló: ¿por qué no 25% del PBI? ¿Qué tan irresponsable puede ser un candidato para poner un número”?
El especialista explicó que llevar el presupuesto sanitario al 9% del PBI implicaría destinar una proporción extraordinariamente alta del presupuesto público únicamente al sector salud.
“Si el PBI de la República es aproximadamente US$290,000 millones y Sánchez dice que lo llevaría al 9% estaríamos hablando de unos US$ 26,000 millones. Eso significa en soles destinar más de S/90,000 millones solo a salud (…) En pocas palabras, el presupuesto de salud sería el 40% de todo el presupuesto público”, explicó.
Las críticas apuntan a que la propuesta no solo carece de sustento técnico, sino que además omite explicar de dónde saldrían los recursos necesarios o qué sectores asumirían los recortes presupuestales.
Chanamé advirtió que una medida de ese nivel podría comprometer ampliamente el financiamiento de educación, transporte, vivienda o seguridad. Sectores que al igual que el de la salud vienen siendo duramente golpeados.
Para el especialista, el debate sobre salud no debería centrarse únicamente en anunciar incrementos presupuestales, sino en discutir capacidad de gestión, eficiencia del gasto y sostenibilidad financiera, aspectos fundamentales para frenar problemas críticos como hospitales colapsados, desabastecimiento de medicamentos y corrupción en el sistema sanitario.
Más expertos opinan
Otro de los especialistas más críticos respecto a la propuesta sanitaria de Juntos por el Perú ha sido Omar Neyra, especialista en salud pública.
En declaraciones para Exitosa Noticias, Neyra cuestionó directamente el rol de Hernando Cevallos como exministro de Salud. “(…) Cevallos pareciera que nunca se enteró que ya fue ministro y aquello que decía eso funciona mal, ¿qué cosa hizo para cambiar?”, señaló.
El cuestionamiento apunta directamente a una de las mayores debilidades del discurso sanitario de Juntos por el Perú: criticar problemas estructurales que ya existían durante la gestión ministerial de Hernando Cevallos, sin explicar qué resultados concretos dejó su administración para revertirlos.
A través de su cuenta oficial en X, el especialista también escribió: “Que alguien le diga a Cevallos que fue ministro de Salud, qué tal falta de memoria y criticar al sistema de salud del que ha sido parte cuando dirigió Minsa siendo ministro. ¿Qué hizo para cambiar indicadores que tanto menciona?”.
Neyra considera que uno de los principales problemas de la propuesta de Juntos por el Perú es la ausencia de medidas concretas para enfrentar problemas críticos.
“En el caso de la propuesta de JP va por aumento de presupuesto o asegurar, pero son propuestas declarativas, no propuestas que parecieran un manejo concreto de una solución real a un problema álgido que sufre el sector”, afirmó en entrevista con Exitosa.
El especialista sostiene que el país enfrenta actualmente dos desafíos urgentes en salud pública: recuperar las coberturas de vacunación infantil y reducir la anemia.
“Son dos aspectos fundamentales que el Perú debe trabajar: cerrar brechas de vacunas (…) y el otro aspecto grande para el país es el manejo de la anemia”, explicó.
Gobernanza y credibilidad del sistema
Otro de los temas que marcó el debate alrededor del sector salud ha sido la crisis de confianza en instituciones como EsSalud y el MINSA.
En los últimos meses, diversos especialistas han cuestionado la existencia de presuntos privilegios en la atención sanitaria de altos funcionarios o figuras políticas, mientras miles de pacientes enfrentan largas colas para acceder a consultas, exámenes o tratamientos.
En declaraciones recogidas por Diario Expreso, Omar Neyra cuestionó la rapidez con la que el expresidente Pedro Castillo habría recibido atención médica especializada en EsSalud.
“Todo indica que hay coordinación política para favorecer al exmandatario Pedro Castillo”, afirmó.
Asimismo, agregó que “es un uso y abuso del sistema sanitario al cual todos los peruanos de a pie no tenemos acceso”.
Las declaraciones se dieron luego de que un médico de EsSalud reconociera públicamente una posible “exageración” en diagnósticos vinculados a la salud del exmandatario, situación que también generó reacciones desde distintos sectores.
Más allá del caso puntual, especialistas consideran que estos episodios evidencian una problemática mayor: la percepción ciudadana de desigualdad en el acceso a servicios de salud y la fragilidad institucional del sistema sanitario peruano.
Más allá del debate
Más allá de los anuncios realizados durante el debate técnico, el país necesita propuestas sanitarias que no queden atrapadas en el discurso político ni en promesas difíciles de sostener.
En medio de una crisis marcada por hospitales desbordados, desabastecimiento y desconfianza ciudadana, el próximo gobierno tendrá el reto de impulsar reformas reales, técnicamente sustentadas y con objetivos medibles.
Hoy, más que ofertas electorales, lo que está en juego es la capacidad de construir un sistema de salud viable, eficiente y capaz de responder a las necesidades de millones de peruanos.







