
¿Por qué no es buena idea exigir la vacuna como requisito para viajeros?
Desde la falta de evidencia hasta los derechos humanos: la OMS se opone al "pasaporte de vacuna", una medida que cada vez más países planean adoptar.

Es probable que en los próximos meses las personas deban contar con un "pasaporte de vacuna" si planean hacer viajes internacionales, ya sea por trabajo o turismo. Cada vez son más gobiernos los que están adoptando esta idea como una herramienta potencialmente útil para apuntalar la recuperación económica causada por la COVID-19 y fomentar una mayor aceptación de la vacunación. Sin embargo, hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha negado a dar su respaldo por varios motivos que aquí detallamos.
1. No hay suficientes evidencias científicas
Los expertos de la OMS deconfían del pasaporte de vacuna porque no está claro si las personas vacunadas pueden o no pueden propagar el virus sin saberlo, aunque los primeros indicios sugieren que tal riesgo puede ser bajo. Además, no se sabe todavía la duración de la inmunidad que proporcionan las dosis, a lo que se suma la preocupación de que se propaguen nuevas variantes de la enfermedad.
"Tenemos que tener presente una cuestión tan importante como los derechos humanos. ¿Si no se tiene acceso a la vacuna debería acaso esto afectar a nuestros derechos como persona". Dr. Michael Ryan, director ejecutivo del programa de emergencias de la OMS
En esto coinciden otros especialistas como Deepti Gurdasani, profesor titular de la Universidad Queen Mary de Londres, quien explica que los gobiernos deben eliminar la enfermedad antes de permitir visitantes, y luego solo permitir viajeros de otros lugares que hayan erradicado el virus.
"Realmente necesitamos repensar nuestra estrategia en torno a esto. Desde una perspectiva científica, esto no tiene ningún sentido en este momento. Este tipo de cosas conducen a una falsa sensación de seguridad", aseguró.
2. Va contra los derechos humanos
En segundo lugar, algunos líderes de la OMS han expresado su preocupación de que permitir que las personas vacunadas viajen libremente mientras se mantienen los cierres fronterizos y las cuarentenas obligatorias para otros podría ser discriminatorio, ya que no hay un acceso universal ni equitativo a las vacunas.
"Las vacunas todavía no están ampliamente a disposición. Tenemos que tener presente una cuestión tan importante como los derechos humanos. ¿Si no se tiene acceso a la vacuna debería acaso esto afectar a nuestros derechos como persona? Hay consideraciones éticas importantes", explicó el Dr. Michael Ryan, director ejecutivo del programa de emergencias de la OMS.
3. Distrae de lo que realmente importa
El Dr. Bruce Aylward, asesor senior de la OMS, aseguró que los pasaportes de vacuna podrían desviar la atención del objetivo principal de la inmunización, que es por ahora llegar de forma equitativa a las personas que corren más riesgo de morir por la enfermedad.
"Creo que todos entendemos el interés que pueden tener los pasaportes de vacunas, pero todo esto va de acceso equitativo y asegurarnos de que los productos lleguen a las personas adecuadas, no queremos hacer nada que genere algún tipo de incentivo y que se usen las vacunas para otra cosa que no sea tratar primero a las personas vulnerables. Cualquier cosa que ponga en tela de juicio este objetivo será algo que debamos considerar muy cuidadosamente", dijo.
La OMS dejó claro que cada país desarrolla sus propias políticas de salud pública, sin embargo, se comprometió a brindar asesoramiento y recomendaciones para que tomen decisiones adecuadas en base a la la ciencia.