
Preguntas y respuestas sobre la ivermectina: aquí lo que debes saber
Este medicamento no previene la COVID-19, pero el Minsa autoriza su uso en casos muy específicos de pacientes ya contagiados y siempre con receta médica.

Las vacunas contra la COVID-19 son las únicas medicinas capaces de prevenir los síntomas graves de la enfermedad. En casi un año de pandemia, no hay evidencia de otros fármacos capaces de tal cosa. Esto último incluye a la ivermectina. Pese a su uso, especialmente en América Latina, la evidencia disponible no respalda que sirva para prevenir o tratar la enfermedad. En esta nota responderemos, en base a evidencia, fuentes oficiales y especializadas, las dudas frecuentes sobre este tema.
1. ¿Qué es la ivermectina?
Es un antiparasitario que fue desarrollado en la década de 1970 por el Instituto Kitasato (Japón), en asociación con el laboratorio Merck, originalmente para uso veterinario. A finales de la década de 1980 comenzó su aplicación en seres humanos para combatir la oncocercosis y posteriormente la filariasis linfática, conocida también como elefantiasis. Este descubrimiento le valió al japonés Satoshi Omura y el irlandés William Campbell el Premio Nobel de Medicina en 2015.
2. ¿La ivermectina previene la COVID-19?
Pese a que algunas personas difunden esta idea, no existe ninguna evidencia que la avale. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que “hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad”.
Diversas instituciones de todo el mundo afirman lo mismo. La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha indicado que “aunque existen usos aprobados para la ivermectina en personas y animales, no está aprobada para la prevención o el tratamiento del COVID-19”. Además, indican que cualquier medicina debe pasar primero por todas las fases de investigación y prueba y contar con las autorizaciones de instituciones internacionales antes de salir al mercado.
Siguiendo esa linea, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) ha dicho que "la evidencia disponible in vitro sugiere que para alcanzar niveles efectivos de ivermectina se necesitaría un aumento potencialmente tóxico de la dosis", 60 veces por encima de la recomendada en humanos, y que ningún estudio ha reportado “datos claros de eficacia clínica".
La FDA ha indicado el informe sobre el impacto de la ivermectina en el virus SARS-CoV-2 en laboratorio está en una etapa temprana y no basta para determinar si este medicamento es apropiado para prevenir o tratar la COVID-19.
3. ¿Qué dice el Minsa sobre la ivermectina?
En el documento técnico Prevención, diagnóstico y tratamiento de personas afectadas por COVID-19 en el Perú, el Minsa reconoce sobre este medicamento que “no hay evidencia actual a partir de ensayos clínicos aleatorizados para recomendar tratamientos específicos en pacientes con sospecha o confirmación de infección por COVID-19”.
Sin embargo, indica que “aún cuando el nivel de la evidencia es bajo”, ha dejado en consideración de los doctores recetar ivermectina en casos leves de la enfermedad, en pacientes que se consideren de alto riesgo (obesidad, diabetes, problemas cardíacos). Pese a ello, el Minsa ha pedido a la ciudadanía que en ningún caso las se automediquen con ivermectina, que este NO es un tratamiento preventivo y advierte que es especialmente peligroso el consumo de la variante para uso veterinario.
Las mayoría de medidas sobre la ivermectina en el Perú se aplicaron durante la gestión de la entonces ministra de Salud, Pilar Mazzetti, quien fue parte del grupo de funcionarios del Estado que se vacunaron en secreto con la fórmula de Sinopharm, cuando aún no había comenzado oficialmente la campaña de inmunización.
4. ¿Cómo se puede prevenir la COVID-19?
La OMS ha enlista las acciones más importantes para evitar el contagio de esta enfermedad y también para evitar que uno se convierta en un foco de propagación:
- Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
- Use siempre mascarilla si sale de casa.
- Mantenga una distancia mínima de un metro entre usted y los demás.
- Evite ir a lugares concurridos.
- Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
- Mantener la buena higiene respiratoria: cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar. Deseche de inmediato el pañuelo usado y lávese las manos.
- Permanecer en casa aislado si presenta síntomas leves.
- Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica, pero en la medida de lo posible llame por teléfono con antelación y siga las indicaciones de la autoridad sanitaria local.
- Manténgase informado sobre las últimas novedades a partir de fuentes fiables, como la OMS o las autoridades sanitarias locales y nacionales.
¿Qué es la COVID-19?
La COVID‑19 es la enfermedad infecciosa causada por el SARS-CoV-2, un coronavirus que se ha descubierto recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) a fines de diciembre de 2019.
¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?
Los síntomas más habituales son la fiebre, la tos seca y el cansancio. Otros síntomas menos frecuentes son los dolores y molestias, la congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, el dolor de garganta, la diarrea, la pérdida del gusto o el olfato y las erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies.
¿Hay algún medicamento para tratar la enfermedad?
La dexometasona ha demostrado ser efectiva para reducir la mortalidad, pero su consumo solo es efectivo en etapas graves de la enfermedad, cuando el paciente está hospitalizado, asistido por ventilación mecánica y con supervisión médica para controlar las dosis y los posibles efectos secundarios que este medicamento puede ocasionar. Automedicarse con dexometasona o tomarla sin receta y fuera de una fase grave de la enfermedad puede llevar a empeorar la salud de los pacientes.
(Fuente: OMS)