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¿Liberar las patentes de las vacunas? Estas serían las ventajas y los riesgos

EE. UU. apoyó recientemente la liberación de patentes de las vacunas contra la COVID-19. La Unión Europea también abrió la puerta a "debatir" la propuesta.

Redacción ATuSalud.pe   |
La liberación de las patentes aumentaría la producción masiva de vacunas. (Foto: Reuters)
La liberación de las patentes aumentaría la producción masiva de vacunas. (Foto: Reuters)

Estados Unidos anunció que respalda la liberación temporal de las patentes de las vacunas de la COVID-19 para que puedan ser producidas en otros países. La Unión Europea se ha mostrado abierta a debatir esta medida. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, también se ha pronunciado a favor de suspender temporalmente las patentes de las vacunas. India y Sudáfrica impulsan esta propuesta desde diciembre de 2020, pero recién han encontrado eco en otras grandes potencias.

Sin embargo, la representante estadounidense en la Organización Mundial de Comercio (OMC), Katherine Tai, dijo que la exención tomará tiempo porque se requiere una decisión consensuada de los 164 miembros.

¿Qué son las patentes?

Las patentes protegen la propiedad intelectual de un producto para que no pueda copiarse ni pueda ser fabricado sin autorización. Esto permite a las farmacéuticas o laboratorios controlar el precio y la producción de las vacunas, lo que puede traducirse en un valor de mercado elevado, que hagan algunos medicamentos inaccesibles para la mayoría de ciudadanos de países de ingresos medios y bajos. 

"No se solucionan todos los problemas con la liberación de los patentes. Lo más importante es hacer llegar medicamentos eficaces a la población y para ello es necesario efectuar un gran esfuerzo". José Massaguer, profesor de la Universidad de Murcia.

La OMS ha advertido que el avance de la vacunación en los países más ricos otorga una falsa sensación de seguridad, si en las naciones de menos recursos el proceso no avanza al mismo ritmo. “Cuanta más transmisión del virus se produzca, más variantes pueden aparecer. Y cuantas más variantes surjan, es más probable alguna de ellas eluda las vacunas”, aseguró Tedros Adhanom Ghebreyesusde, director de la organización en una declaración de marzo.

Puntos clave para evaluar

Una de las mayores preocupaciones de las farmacéuticas es la falta de control en la producción de vacunas en el caso se liberen las patentes. El abogado José Massaguer, especialista en tema de patentes de de la Universidad de Murcia, explicó al Washington Post: "No se solucionan todos los problemas con la liberación de los patentes y el pago de una cantidad a cambio de ello por parte de quienes fabriquen. Lo más importante es hacer llegar medicamentos eficaces a la población y para ello es necesario efectuar un gran esfuerzo en términos de tiempo, recursos humanos e inversión económica. Solo así se puede obtener la autorización de comercialización que exige las agencias santiarias de las grandes potencias. Sin embargo, hay países que tienen controles más débiles. Se debe prestar especial atención a ese problema". 

"La protección de la propiedad intelectual es una fuente de innovación y debe seguir así en el futuro", sostuvo una portavoz del gobierno alemán.

Debatir el tema de las patentes es un primer paso para impulsar la producción masiva de vacunas. Naciones Unidas ha propuesto a los laboratorios que avancen con  concesiones voluntarias de sus licencias a otras compañías que respeten estándares de calidad, como ha hecho Oxford-AstraZeneca con SK Bio en la República de Corea y el Serum Institute of India. Ambas producen más del 90% de las vacunas que se han distribuido a través de COVAX, el mecanismo de la OMS para llevar vacunas a los que menos tienen.

Perú no tiene capacidad

En caso se liberen las patentes, el país no está en capacidad de fabricar vacunas de manera masiva, ya que no cuenta en este momento con las plantas necesarias. "La inversión mínima son decenas o cientos de millones de dólares. Estamos muy lejos”, dijo el presidente Francisco Sagasti. 

En la misma línea, el ministro de Salud, Óscar Ugarte, aseguró que sí se puede aprovechar esta medida, pero realizando negociaciones con los que empezarán a producirlas. “De repente, algún otro país lo pueda hacer y nos venda a un precio menor, puede ser una posibilidad”.