El aumento de muertes infantiles por tos ferina, especialmente en Loreto, ha encendido las alertas y ha vuelto a evidenciar profundas brechas en vacunación, acceso y respuesta sanitaria en el sistema público de salud.
La tos ferina es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede prevenirse mediante la vacunación. Sin embargo, en las últimas semanas ha vuelto a generar preocupación a nivel nacional tras confirmarse la muerte de al menos 53 niños, principalmente en comunidades rurales y nativas de la región Loreto, donde las condiciones geográficas y las brechas en el acceso a servicios de salud han agravado el impacto del brote.
El distrito de Urarinas se ha convertido en uno de los puntos más críticos. Allí, madres indígenas denunciaron públicamente el fallecimiento de decenas de menores y protagonizaron protestas frente al Gobierno Regional, exigiendo una respuesta inmediata del Estado ante lo que consideran una grave crisis sanitaria. Según testimonios recogidos por Canal N, muchas de los niños fallecieron en comunidades alejadas, sin acceso oportuno a centros de salud, personal médico ni campañas regulares de inmunización.
Brechas de vacunación y barreras geográficas
De acuerdo con reportes de la Gerencia Regional de Salud (Geresa) de Loreto, la región amazónica concentra actualmente la mayor cantidad de muertes por tos ferina en el país. La mayoría de las víctimas son menores de cinco años que no habían completado el esquema de inmunización, especialmente la vacuna pentavalente, fundamental para prevenir esta enfermedad.
Las autoridades sanitarias reconocen que la baja cobertura de vacunación está estrechamente vinculada a las dificultades para llegar a comunidades ubicadas en cuencas de ríos y zonas de difícil acceso. La vaciante de los ríos, la ausencia de vías terrestres y las largas distancias impiden el ingreso regular de brigadas de salud, retrasando la atención y la prevención. A ello se suman barreras socioculturales y la persistente desconfianza hacia las vacunas en algunas comunidades, lo que deja a muchos niños expuestos a una bacteria que se propaga con rapidez en entornos con condiciones sanitarias precarias.
Exigencias al Estado
Acompañadas por federaciones indígenas, las madres afectadas solicitaron que se declare la emergencia sanitaria en la cuenca del río Chambira. Advirtieron que la falta de prevención y de una respuesta oportuna desbordó la capacidad local para enfrentar el brote, incrementando la mortalidad infantil.
Uno de los principales cuestionamientos se centró en los recursos asignados para atender la emergencia. Teddy Hacho, asesor de las federaciones indígenas, cuestionó el presupuesto destinado por el sector salud para atender a miles de familias afectadas. “¿Con ese presupuesto creen que se puede frenar una enfermedad que está matando niños?”, declaró a Canal N, al señalar que las alertas sobre la gravedad de los casos habían sido enviadas con anticipación sin obtener una respuesta eficaz.
Respuesta del Ministerio de Salud
Frente al avance de la enfermedad, el MINSA anunció el fortalecimiento de la campaña de vacunación contra la tos ferina a nivel nacional. El ministro de Salud, Luis Quiroz, informó que las investigaciones confirmaron que los menores fallecidos no habían recibido la vacuna correspondiente, una situación que se repite especialmente en zonas rurales y comunidades indígenas.
En declaraciones a Andina, el titular del sector precisó que los decesos no se concentran en una sola región y que se han registrado casos en diversas partes del país, como Cusco, Lima y Loreto. Asimismo, explicó que se desplegaron equipos sanitarios y se intensificaron las jornadas de inmunización, lo que permitió elevar la cobertura de vacunación en menores de cinco años en Loreto hasta el 80% en los últimos meses.
Como parte de estas acciones, la Geresa Loreto reforzó las campañas de vacunación de emergencias en provincias priorizadas como Datem del Marañón y Loreto-Nauta. Además, hacia fines de diciembre, la directora del MINSA Móvil, Ana Inglis, informó a TV Perú sobre el traslado de un equipo especializado a Urarinas para atender a la población afectada.
¿Emergencia sanitaria o respuesta focalizada?
Pese a los reclamos de las comunidades, el ministro Quiroz descartó la existencia de un contagio masivo de tos ferina en el país y señaló que solo una parte de los fallecimientos corresponde a la zona de Chambira. Asimismo, indicó que una eventual declaratoria de emergencia sanitaria requiere un sustento técnico elaborado por el Gobierno Regional de Loreto y evaluado por el MINSA.
Mientras tanto, el Ejecutivo informó sobre transferencias presupuestales destinadas a atender emergencias en salud y financiar la movilización de brigadas, así como gastos logísticos para llegar a las zonas afectadas. “La respuesta está financiada y está caminando”, manifestó Quiroz a Andina. Precisamente, el titular del MINSA informó que se ha destinado un presupuesto de S/200 mil para hacer frente a la enfermedad en las zonas afectadas.
Más allá de las cifras, el brote de tos ferina ha vuelto a poner en evidencia la fragilidad del sistema público de salud, especialmente en territorios históricamente rezagados. La persistencia de muertes por una enfermedad prevenible revela la urgencia de continuar cerrando brechas en vacunación, fortalecer la atención primaria y garantizar que las estrategias de prevención lleguen efectivamente a todas las poblaciones, sin excepción.











